The Blue Cave (y II)
Y en mi recuerdo de la Cueva Azul, ningún ardor de los sentidos permanece tan poderoso como el que abonaba en mí el contacto de los muslos de Yannina en mis costados, bajo el agua helada.
No tenía nada que hacer entre singladura y singladura y decidí aburrirme de otra forma
15 Enero 2006
Y en mi recuerdo de la Cueva Azul, ningún ardor de los sentidos permanece tan poderoso como el que abonaba en mí el contacto de los muslos de Yannina en mis costados, bajo el agua helada.
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